Justo este lugar


“Y es que siento

como si toda mi vida

me hubiera estado conduciendo

a este preciso momento” Dinamita, LA BIEN QUERIDA

Descubrí hace unos años, bastantes ya, que mi vida se ha ido dirigiendo, sin yo saberlo ni ser consciente, a ciertos lugares. Esos lugares, físicos y emocionales, son los que le han dado sentido a quién soy, le han dado sentido a las experiencias que he vivido, son instantes de lucidez en mi camino.

He elegido vivir mi vida al completo, consciente de todo, y eso conlleva cosas como darme cuenta que, desde hace meses, veo que me estoy aproximando a uno de esos lugares de lucidez, en los que no pasa nada extraordinario, pero que son.

¿A qué me refiero? La sensación que tengo es que debido al empujón de algunos agentes externos (absolutamente ignorantes del papel que están jugando) interiormente estoy llegando a lugares a los que normalmente nunca osaría ir.

Me asusta, y el único motivo por el que lo hace es porque cada vez que intento controlar la situación, ésta da un giro inesperado, haciéndose absolutamente imposible su control.

Mi recurso favorito en situaciones que no me gustan (o que no puedo controlar) suele ser desaparecer, poner tierra de por medio, cortar de raíz, hacerme bicho bola.

Pero es que me prometí vivir consciente, vivir conociendo la verdad; me prometí responsabilidad, compromiso y respeto a mi misma.

Así que descartada la “fuga” he decidido mirarme. Miro bien todo lo que está pasando y lo dejo ser, me permito ser.

Me permito sentir vulnerabilidad, miedo, emoción, incertidumbre, me permito no saber qué va a pasar; me permito ver el crecimiento que está situación me está aportando, me permito ver el brillo que mi alma desprende, me permito mirarme con comprensión y, si soy honesta, me permitiré incluso disfrutar.

Al fin y al cabo toda mi vida me he estado dirigiendo justo a este lugar, por algo será.

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